“A María, Mari Pepa y Betina”

No es casual que publique el primer post de mi blog un 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer. Y es que injustamente a lo largo de la historia algunos sectores han sido erróneamente clasificados como “de hombres”.  Etiquetas que fueron colocadas fruto de pensamientos relegados en el pasado y afortunadamente cada vez más anacrónicos ¿o no?

Lo cierto es que el papel de la mujer y su presencia en ciertos ámbitos como el académico, el científico, el financiero o político, por poner solo algunos ejemplos, ha sido cuestionado en algunas épocas, y es que todavía hay quienes creen que hay trabajos de hombres y de mujeres.  Y la aviación no ha sido ajena a todo ello.

Hoy en día no nos extraña ver a una mujer a los mandos de un avión o un helicóptero, en una torre de control, dirigiendo un aeropuerto, en un hangar de mantenimiento u ocupando cargos de responsabilidad en aeronlíneas o al frente de la aviación civil de un país, pero no son muchas y no siempre fue así.

En el pasado, muchas mujeres se vieron frenadas por una sociedad y una forma de pensar hermética que tenían la convicción de que el aeronáutico estaba reservado exclusivamente al sexo masculino.

Mujeres inquietas y convencidas, a base vocación y tesón, pero sobretodo movidas por su pasión por volar, se encargaron de derribar muros y de demostrar al mundo, que sí hay lugar para las mujeres en la aviación, aunque no lo tuvieron fácil. Mujeres que volaron por marcar la diferencia y abrirse paso en profesiones plagadas de hombres.

Hay muchas mujeres referentes en aviación a nivel internacional, todas ellas lideradas por Amelia Erhart, pero quiero recordar  en este post a tres. Tres mujeres que con sus horas de vuelo aportaron su granito de arena a la aviación española; María Bernaldo de Quirós Bustillo, Mari Pepa Colomer y Betina Kander Shilling.

María abrió  en 1928 la saga de las pilotos españolas, marcó un hito al ser la primera mujer española en obtener de la Escuela Nacional del Aire el título de aviadora y ponerse a los mandos de un avión, demostrando así que las mujeres también podían volar.

A María le siguieron otras, como Mari Pepa, una catalana nacida en Sabadell a la que la pasión por volar desde niña la llevo a emular a Mary Poppins y a romperse las dos piernas al lanzarse por la ventana de un cuarto piso con un paraguas. Ya de mayor, con 17 años se presentó en la Escola d’Aviació de Barcelona, con la firme convicción de formarse como piloto y volar como su padre. Lo consiguió en 1931 y tan solo 3 años después, en 1935 marcaría un nuevo hito al convertirse en la primera mujer instructora de vuelo de nuestra historia.

Con el paso de los años, el mundo de la aviación dejó de ser exclusivamente masculino y las mujeres fueron aumentando su presencia en el sector, no sin enfrentarse a dificultades. El Reglamento del Ministerio del Aire impedía expresamente a las mujeres poder pilotar aviones comerciales, algo por lo que luchó Betina Kander Shilling, al conseguir que se modificara el Reglamento, convirtiéndose así en la primer mujer a los mandos de un avión comercial de pasajeros en España.

A María, Mari Pepa  y Betina les seguirían otras muchas mujeres.

Este post, mi primer post,  es mi pequeño homenaje a todas ellas.

A todas esas mujeres que lucharon por alcanzar sus sueños y no cesaron hasta conseguirlo. Que volaron para cambiar el mundo, por lo menos el mundo de la aviación.

Pero todavía nos queda una gran tarea por hacer.

Las mujeres han ido (y seguimos) pisando fuerte en la aviación. Un sector con un gran impacto socio-económico y que se enfrenta a grandes retos de futuro, en el que las mujeres queremos estar presente. Por ello será necesario, es necesario, que entre todos fomentemos el equilibrio de género en la aviación, así como acerquemos a niñas y jóvenes al sector y a las posibilidades que ofrece la aeronáutica actualmente, porque sí hay lugar para nosotras.

¡Felices Vuelos y feliz 8 de marzo!

2 comentarios en ““A María, Mari Pepa y Betina”

  1. Pere Ribalta dijo:

    “En España las primeras mujeres que obtuvieron sus licencias de pilotos y por tanto las primeras españolas en pilotar aviones, no llegaron hasta noviembre de 1928, año en que María Bernardo obtuvo su título de piloto. A esta la siguió en febrero de 1929 Margot Soriano de Ansaldo, a la cual se añadió Mari Pepa Colomer al obtener su título el 19 de enero de 1931. El 22 de junio de 1932 se añadió África Llama Rada, el 3 de julio de 1933 obtiene el título Gloria Cuesta de la Presa en la escuela Sevillana y el 24 de febrero de 1934 se les añadió Dolors Vives Rodon.” Párrafo trascrito del libro “Mujeres en la historia de la aviación” de Lluís Corominas Bertrán, Ediciones CockpitStudio, Madrid.

    Maria Josefa Colomer Luque nació en Barcelona, en el número 17 de la conocida calle de Septimania, el día 31 de marzo de 1913. Justo seis días después que mi suegra Maria Concepció Batlle Ferrer que lo hizo en Sant Mori, Alt Empordà, que el próximo día 25 cumplirá sus primeros 103 años por cierto.
    Para algunos detalles más respecto de Mari Pepa y otra amiga suya también pionera, pero en este caso del montañismo, añado este link:

    http://www.sabadell-aviacio-historia.com/PDFs/ARTICLE_Arraona_P_Ribalta.pdf

    Pere Ribalta i Puig
    Piloto de aviación y ex piloto profesional, instructor de Vuelo a Vela, y plusmarquista en este deporte.

    Me gusta

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